Aprovechando que suele estar en boca de muchos, y nunca mejor dicho, vamos a hablar de Kit Kat. No de su co-branding con Burger King o Telepizza, entre otros; sino de su Marketing de Guerrilla.

Kit Kat nació en 1935 cuando la marca Rowntree’s (York, Reino Unido) lanzó la primera barrita de chocolate con cuatro porciones bajo el nombre de Rowntree’s Chocolate Crisp; que pasó a llamarse Kit Kat Chocolate Crips en 1937, y Kit Kat después de la II Guerra Mundial. [Un dato curioso: La chocolatina comenzó a comercializarse en el mercado español en 1988 (53 años más tarde de su lanzamiento)].

Fue en el año 1957 cuando nació el conocido “Have a Break, have a Kit Kat” (traducido al español como “Tómate un respiro, toma un Kit Kat”), uno de los eslóganes publicitarios más reconocidos por el público y que actualmente continúa teniendo la misma fuerza que hace décadas.

 

 

Nuestra Directora, Marta Insausti, dijo en una ocasión que “muchas marcas no tienen clara una estrategia a largo plazo; hoy dicen que son altas y mañana bajas”. Esta marca, comercializada por Nestlé, debe gran parte de su éxito precisamente a una propuesta de valor que no ha variado de forma considerable en toda su historia. Kit Kat sigue siendo la misma chocolatina que en el año 57 te permitía desconectar de la rutina. La esencia continua intacta. [Un dato curioso: Nestlé quiso cambiar el eslogan en el año 2004 por “Make the most of your break”, al final tuvo que recular y volvió a imponerse el original].

Yuri Alvarado decía que las marcas no dicen sino que hacen. Esto Kit Kat ha sabido comunicarlo en sus campañas de Marketing de Guerrilla a la perfección.

El Marketing de Guerrilla es un concepto acuñado por Jay Conrad Levinson en los años '80. Consiste en crear acciones de Marketing ingeniosas y poco convencionales que consigan sorprender al público al tiempo que crean experiencias memorables. Tres términos que debes recordar: sorpresa, experiencia y memorable. Añado un cuarto, ingenio; y un quinto, creatividad.

Todos estos ingredientes: sorpresa, experiencia memorable, ingenio y creatividad tienen que hablar de la marca, de su esencia. Y no sólo decir, también actuar. O mejor dicho, interactuar. Las marcas tienen que interactuar con su target; tienen que dirigirse a las personas y crear experiencias que impliquen directamente al consumidor al tiempo que suponga una experiencia de marca memorable.

Kit Kat no se queda en “Tómate un respiro”;
Kit Kat hace posible que te tomes ese ansiado respiro.


Actualmente no se venden productos, se venden experiencias.
Y eso es precisamente lo que hace la chocolatina de envoltorio rojo. [Un dato curioso: Durante la II Guerra Mundial el envoltorio fue de color azul debido a un cambio en la receta. La escasez en el suministro de lácteos obligó a utilizar chocolate negro en lugar de chocolate con leche, ello provocó el cambio de color en el envoltorio].

 

 

Kit Kat no vende chocolatinas. Vende…


...la experiencia de tomarse un respiro a media mañana, en plena época de exámenes, para disfrutar de una partida de futbolín en medio de una biblioteca.

...la experiencia de desconectarse, en el sentido literal de la palabra, de Internet para disfrutar de esa parte humana que muchas veces olvidamos con tantos apéndices tecnológicos.

Como dice Ingrit Moyá: el producto no es lo que es. Es lo que significa para el consumidor.

Chocolatinas hay muchas pero, ¿cuántas te permiten tomarte un respiro siempre que lo necesites?

 

Si te gusta, comparte! ;)

 

selle Madrid Excelente     sello Confianza Online